jueves, 27 de noviembre de 2014

Los 10 beneficios del vino: salud y bienestar.



Según numerosos estudios contrastados, el vino tinto es la bebida con más ventajas para la salud siempre con un consumo moderado y responsable: 

Aliado contra la grasa: Aunque contiene siete calorías por gramo, en dosis moderadas, contribuye a reducir la obesidad y el sobrepeso. Contiene vitaminas que combaten el envejecimiento. También ayuda a tener una piel más bella.

Combate las bacteria y reduce las alergias: Algunos compuestos presentes en esta bebida frenan el crecimiento bucal de los estreptococos y bacterias vinculadas a las caries, además del de otros asociados a la gingivitis y dolores de garganta.

Mejora de la función cognitiva: El consumo moderado de vino mejora el funcionamiento del cerebro y, en pequeñas cantidades, previene la demencia. La elevada presencia de antioxidantes en su composición reduce la inflamación, impiden que las arterias se endurezcan e inhiben la coagulación, lo que mejoraría el riego sanguíneo. Aporta minerales y oligoelementos al cuerpo como magnesio, zinc, litio, calcio, hierro y potasio.

Sensación de placer: Al degustarlo con moderación se liberan endorfinas en dos áreas del cerebro, aumentando la sensación de placer. Además, si la luz ambiental es roja o azul el placer y el sabor del vino son mucho más intensos que cuando esta posee tonalidades verdes o blancas.

Una investigación publicada en The FASEB Journal, sugiere que el resveratrol de la uva disminuye las consecuencias negativas de la vida sedentaria.

Limpiador de paladar: Tomado durante la comida, el vino ayuda a percibir mejor los sabores que cuando esta se acompaña con agua. Esto se debe a sus propiedades astringentes, que evitan la excesiva sensación de grasa causada por alimentos como las carnes rojas o queso,  y permiten ayudar a la digestión de proteínas y degustar mejor la comida.

El vino tinto ayuda a reducir el riego de cáncer de pulmón en hombres, sobre todo si son fumadores. Además bloquea el crecimiento de las células responsables del cáncer de mama. Estas propiedades podrían deberse a que uno de sus componentes, el resveratrol, frena los efectos del estrógeno, la hormona femenina por excelencia.

Protege contra enfermedades coronarias y obstrucción o endurecimiento de arterias: Una copa al día en el caso de las mujeres o dos en el de los hombres, contribuyen a aumentar los niveles de colesterol bueno (HDL) en la sangre y previenen las complicaciones cardiovasculares. Además tiene poder antioxidante haciendo inofensivo el colesterol malo (LDL). Disminuye el riesgo de padecer hemorroides y contrarresta las varices.
Reduce la tensión arterial y el nivel de insulina en la sangre.

Un estudio asegura que consumir siete vasos de vino tinto semanales después de cumplir los 40 años de edad, reduce en más de la mitad los diagnósticos de cáncer de próstata. Controla las infecciones urinarias, bajando el riesgo de la formación de cálculos renales.


Los aficionados a la degustación del vino suelen tener hábitos saludables: comprar alimentos más sanos y tener una dieta más equilibrada que los consumidores habituales de cerveza. Según este informe, los enófilos consumen más aceitunas, frutas, verduras, quesos bajos en grasa, leche y carnes saludables.

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